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La medicina se ha convertido en un océano de conocimientos. Sus procelosas aguas
se agitan en uno y otro sentido con nuevas investigaciones. El médico está con
él como en un barco y si desea mantenerse en vigencia como profesional tiene que
avizorar hacia los cuatro puntos cardinales. Desde su nave no puede ver los
lejanos confines hacia los que tiene dirigirse, pero debe seguir su derrotero
con un incansable estudio pues sabe que el médico que se quede al garete,
irremediablemente fracasa. Su curso debe ser vigilado por el día y por las
estrellas.
Una isla es una aventura científica, es un descanso, pero también es un
estímulo. Puede desembarcar en ella pero pasajeramente, y allí no dejará de ser
el mismo: curioso, con su destino de averiguar todo. La isla tendrá el ambiente
que desea - la medicina - pero su paisaje le será leve, le proporcionará goce a
los sentidos, temas para meditar y nuevos impulsos para animarse.
Cuando abandone la isla,
volverá al mar de cifras, fórmulas químicas, estadísticas, dosificaciones,
procedimientos, signologías. Entendiéndolos, dirigirá su frente noble hacia el
horizonte.
TEMARIO
En búsqueda de la decana de las momias
Un Síndrome no olvidado
¿Hoy? ¿Ayer?
El ritmo se encuentra en el plasma
Como para no creer
Los médicos deben conocer Amadeus
Curanderos en la cerámica precolombina
La
terapia de la música
Los primeros libros en
América
El
credo moderno
Llegó la guerra no el libro
Verdad o fantasía del fenómeno psíquico
El producto de los
sentidos
Lo
que esconde el sueño
Alucinaciones y
sugestiones
El filósofo Schopenhaur.
El humanista Albert Schweitzer.
Algunas anécdotas de Schweitzer.
Hasta qué edad se puede llegar.
Un mínimo de la filosofía de Schpenhaur.
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