Free Web Hosting Provider - Web Hosting - E-commerce - High Speed Internet - Free Web Page
Search the Web



Los guantes quirúrgicos

Los introdujo en 1890 el cirujano del hospital John Hopkins de Baltimore,
William Stewart Halsted (1852-1922). El doctor Halsted no estaba interesado en los guantes sino en su novia, que era además su enfermera de quirófano; un día quedó incapacitada debido a un eccema producido por una solución de bicloruro de mercurio que se utilizaba para esterilizar los instrumentos, por el que el enamorado doctor le procuró unos guantes de goma que le evitaran estar en contacto con esta sustancia; posteriormente fue cuando se le ocurrió utilizarlos durante todo el acto quirúrgico, instruyendo a su equipo a que los utilizara metódicamente.

 A partir de 1894 los guantes de goma fueron obligatorios para todos los cirujanos.

 PRIMERA TRANSFUSIÓN SANGUÍNEA

 Jean Baptiste Denis,  matemático francés fue el primero en efectuar una transfusión sanguínea en junio de 1667, al inyectar casi un cuarto de litro de sangre de cordero en las venas de un muchacho agonizante. El enfermo se recuperó poco tiempo después.
Al principio se creyó que la sangre era el vehículo del alma y que ésta podría pasar al cuerpo del transfundido; se dice que la reina Cristina de Suecia (1626-1689) dejó bien sentado que si alguna vez necesitaba una transfusión, había de ser de sangre de león.

Cinco meses después Richard Lowe, realizó en Inglaterra dos transfusiones de sangre  de oveja al estudiante Arthur Coga.

Aunque las primeras transfusiones tuvieron un éxito, siempre por suerte, luego provocaron muchas muertes y la práctica fue proscrita. Hay que tener presente que los grupos sanguíneos recién se descubrieron en 1911 por el austriaco Kar Landsteiner